¿Por qué la gente inteligente (como tú o como nosotros) toma decisiones tontas?
Existen muchas razones comprobadas por las cuales arruinamos las cosas. A continuación, hay algunas que se descubrieron en un estudio llamado: “Cómo tomar mejores decisiones y cometer menos errores”.
RAZONES POR LAS CUALES LA GENTE TOMA DECISIONES EQUIVOCADAS.
1. Emoción.
La emoción nubla el juicio, haciendo que cometamos errores. Además, nos paraliza, retrasando la acción y empeorando las cosas. Una buena manera de entender la importancia de la emoción en las malas decisiones que tomamos sería ésta: “Un problema es un conjunto de hechos agravados por la emoción”.
Moraleja: Haz a un lado la emoción, analiza los hechos, y toma una decisión en ese momento.
2. Cantidad.
La cantidad de información que manejamos influye en nuestras decisiones, porque normalmente asumimos que mientras más información tengamos, mejores decisiones tomaremos. A veces, puede ser cierto, a veces, no. A juzgar por la gran cantidad (y poca calidad) de anuncios publicitarios que utilizan los políticos, ellos seguramente están tratando de explotar ese condicionamiento mental.
Moraleja: Evita suponer que cantidad de información es igual a calidad de información.
3. Frescura.
La información más reciente influye en nuestras decisiones más que la información obtenida hace mucho tiempo. Estamos condicionados para asumir que lo que aprendemos hoy es más acertado que lo que ya sabíamos de antemano, aunque eso no suele ser cierto.
Moraleja: Evita creer que un consejo reciente es un consejo decente.
4. Amigos.
Aunque no les preguntes, tus amigos siempre te ofrecerán consejos (y conocimientos), porque quieren creer que son amables. El hecho de que la gente muestre interés en ayudarte no implica que sepa cómo hacerlo, o que sus consejos sean adecuados para ti.
Moraleja: Deja de suponer que un amigo de confianza es un amigo bien informado.
5. Historia.
Algunas personas deciden no tener relaciones sentimentales porque alguna vez fueron lastimadas profundamente por sus parejas. Eso es parecido a un niño que no quiere volver a montar bicicleta porque se cayó y se raspó las rodillas.
Moraleja: Evita tomar grandes decisiones basándote en pequeñas malas experiencias pasadas.
6. Interés.
El no investigar acerca de algo es la razón más obvia para tomar malas decisiones. Nuestro nivel de interés debería ser proporcional a la importancia de la decisión que vayamos a tomar. Decidir qué vamos a comer no debería requerir el mismo nivel de investigación y pensamiento que elegir a una persona que se encargue de cuidar a tus hijos.
Moraleja: Investiga proporcionalmente a la importancia de la decisión.
7. Presión.
La presión es una táctica de ventas. Los vendedores tratan de crear razones para que tomemos una decisión en el momento, su trabajo es cerrar ventas, así que ten a la mano una razón por la cual no puedas tomar una decisión en ese momento. Aclara por adelantado que no tomarás una decisión ahora mismo. Si cambias de opinión, está bien… pero será una mejor decisión si no es una decisión apresurada.
Moraleja: Decide en base a un análisis calmado, no bajo una parálisis por presión.
8. Tiempo.
Debes conocer si el tiempo trabaja a tu favor o en tu contra. Actuar lentamente suele favorecer una decisión más acertada. Tomar una decisión precipitada sólo te traerá problemas. Por ejemplo, si se trata de realizar una compra, el paso del tiempo hace que todo baje de precio, así que considera el tiempo como un factor importante cuando tomes tus decisiones.
Moraleja: Antes de decidir, considera el factor tiempo.
9. Escapes.
Las decisiones importantes son en realidad pequeñas decisiones siempre y cuando puedas cambiarlas. Ya que las circunstancias suelen cambiar, lo que parece ser una buena decisión hoy podría ser una decisión terrible mañana, por eso es importante tener una ruta de escape en cada compromiso o contrato. Mientras más grande sea el compromiso, más importante será tener una puerta de escape.
Moraleja: Las puertas de escape nos permiten dormir tranquilamente.
10. Preguntas.
La importancia de una decisión debería indicar la cantidad de preguntas que deberías hacerte. No tiene sentido hacerte una gran cantidad de preguntas cuando tomas decisiones triviales, pero cuando las decisiones son importantes, es mejor hacerte muchas preguntas en lugar de obviar una pregunta que podría evitarte un error costoso.
Moraleja: Las decisiones serias exigen numerosas preguntas.
11. Filtros.
No dejes que aquello que esperas influya en lo que percibes. Todos vemos el mundo a través de un filtro de cómo quisiéramos que fuera, esto aplica tanto a personas como cosas. Cuando alguien te muestre quién es realmente, créele.
Moraleja: Evalúa decisiones (y personas) como los contadores evalúan los números. Así son las cosas.
12. Optimismo.
Si algo no se ve bien, probablemente no mejorará. Las decisiones son como las citas, la persona que parece ser simpática podría volverse aburrida una vez que te sientes a tomar un café con ella. Es mejor dejar de lado rápidamente las citas (y las decisiones) si estás seguro de haber cometido un error de juicio. Evalúa constantemente el panorama cambiante de la vida y los negocios. Luego, modifica rápidamente tu ruta de acuerdo a los cambios que veas.
Moraleja: Evita dejar que el optimismo oculte la realidad.

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