La adicción por la gratificación inmediata que padece la sociedad actual hace que sea increíblemente difícil tener disciplina. Actualmente nos preocupa sentirnos bien todo el tiempo, es por eso que vivimos constantemente en busca de placeres inmediatos, ya sea a través de un auto nuevo o de un viaje a un destino exótico con nuestra pareja. Esto hace que nuestras metas a largo plazo pierdan importancia. Buscamos sentirnos cómodos y esperamos algún evento especial para dar significado y alegría a nuestras vidas.
La disciplina es la diferencia entre estar en control de lo que sucede en tu futuro y dejar que el medio ambiente determine tu futuro.
La disciplina genera alegría y felicidad. Te da la habilidad de hacer lo que quieras hacer porque te permite saber que puedes aprender a lograr cualquier sueño que quieras hacer realidad. La disciplina te enseña a controlar tus pensamientos—y cómo mantenerte feliz en cualquier situación, a fin de mantener un buen estado de ánimo. La disciplina crea confianza, fortaleza física y mental, y te inspira a crecer como ser humano. Con el crecimiento que genera la disciplina, llega la habilidad de disfrutar aún más de la vida de maneras más significativas.
Cualquiera puede desarrollar disciplina. Es una habilidad, y no es complicada de ganar—sólo tienes que entrenarte para hacerlo. Así es como podrás hacerlo.
11 Maneras de Desarrollar Disciplina:
1. Ponte metas grandes.
Cuando te desafías a lograr grandes metas, te dedicas realmente a lo que haces. Mientras más tiempo dedicas al logro de tus metas, se hace más difícil renunciar a ellas. Una vez que dedicaste mucho tiempo y esfuerzo, si renuncias, todo lo que hiciste habrá sido en vano. Mientras más grande sea la meta, mayor debe ser tu compromiso para lograrla.
2. Ponte metas claras.
Define claramente la importancia que tiene cada una de tus metas para ti, y específicamente qué harás para lograrlas. Por ejemplo, si te pones la meta de tener una vida más saludable, ¿saldrás a correr todos los días? ¿a qué hora y por cuánto tiempo? ¿comerás alimentos saludables? Sin una meta clara, no hay posibilidad de crear los pasos específicos que necesitarás para hacerla realidad.
3. Ten claro que cada día cuenta.
Cuando te levantes por la mañana, ¿tienes claro qué es lo más importante que puedes lograr ese día? Cada meta, cada prioridad que te hayas propuesto lograr, debe ser cumplida—esto determinará si tus sueños viven o mueren. Los atletas saben que si pierden una sola sesión de entrenamiento, ya están detrás de los demás competidores, saben que perderán una competencia a pesar de que se realizará aún dentro de tres meses si es que no siguen sus planes al pie de la letra—es decir, si no son disciplinados.
4. No discutas con el plan.
Si quieres competir en las Olimpiadas, cada entrenamiento cuenta, no hay un entrenamiento más importante que los otros, lo mismo sucede en cada aspecto de tu vida. Cuando comienzas un proceso, no puedes cuestionarlo, no puedes dudar de él, no puedes echarte para atrás—tienes que trabajar arduamente todos los días hasta el día que hagas tu sueño realidad.
5. Ten la mentalidad de hacer lo que sea necesario.
Crea la mentalidad de que sin importar lo que se necesite, harás las cosas en el plazo que dijiste que las harías, cueste lo que cueste. Tienes que generar algo de presión sobre ti mismo, de lo contrario, nunca lograrás lo que te propongas hacer. Ten en cuenta que hay estrés malo y estrés bueno, y debes asegurarte de actuar bajo la influencia del estrés bueno—sentir mariposas en el estómago, ése es un nivel de adrenalina manejable y que te estimulará.
6. Crea una rutina.
Crea una rutina que se haga parte de tu vida, algo que hagas de manera automática. Por ejemplo, los atletas saben qué horas entrenar, cuándo tomarse un descanso para almorzar y cenar, así como cuándo descansar. Cuando entrenan, saben que tienen que realizar un calentamiento, el entrenamiento principal, y tener un tiempo para enfriarse y recuperarse. Al seguir la misma rutina día tras día, ésta se hace parte de sus vidas—la disciplina los prepara para ganar. Planificar tu propia rutina—y apegarte a ella hasta que se vuelva automática—también puede prepararte para triunfar.
7. Comprométete.
Elige cuidadosamente en qué pasarás tu tiempo, porque no podrás recuperarlo. Cualquier cosa que elijas hacer asegúrate de que sea algo que sí o sí culminarás, y que además podrás hacer bien. Cuando decidas qué quieres hacer con tu tiempo, asegúrate de encontrar la manera de volverte mejor en ello.
8. Entiende el proceso de transformación.
Tu cuerpo y tu cerebro harán cualquier cosa para resistirse al cambio y al crecimiento. Necesitas saber desde ahora que es natural sentir flojera y ser tentado por la indisciplina—pero además debes saber que tienes la capacidad de luchar contra esas sensaciones negativas. Comienza tomando el control de tus pensamientos.
9. Supera tus emociones.
La parte más difícil en cuanto a la disciplina es mantenerse haciendo lo que se necesite para hacer realidad tus sueños o alcanzar la felicidad. Resistirse a los placeres inmediatos requiere de mucho trabajo. Para lograrlo, tendrás que separarte de las emociones que te podrían detener, como por ejemplo, la flojera, o sentir lástima por ti mismo. Tienes que ser más grande que esas emociones, incluso si tus emociones te generan agotamiento, estrés y te sientes solo en esa lucha. Ten en cuenta que la disciplina es una cualidad de las personas luchadoras.
10. Resiste los impulsos de tu cerebro.
Todo el mundo siente flojera, incluso las personas más exitosas, los atletas de talla mundial y los actores más prestigiosos, pero no es simplemente flojera—es tu cerebro quitándote energía. Cualquier movimiento requiere de energía, y el cerebro hace todo lo posible para evitar que te muevas, enviando señales a tu cuerpo sobre lo difícil que es moverse, así como pensamientos acerca de lo aterrador que podría ser fracasar en lo que haces, pero puedes engañar a tu cerebro: imagina que estás jugando un juego de computadora en el cual tú tienes el control y tú eres quien está al mando.
11. Encuentra el placer en el trabajo duro.
Enfócate en el proceso y concéntrate en acabar tu trabajo cada vez más rápido y cada vez mejor. La velocidad es importante, tienes que moverte rápidamente para poder lograr la perfección en un determinado periodo de tiempo.
Mucha gente renuncia muy pronto. El éxito se basa en la persistencia, y la disciplina es lo que te llevará a cumplir tus metas y sueños. Mientras más sepas acerca de tu actividad laboral y tus habilidades, comenzarás a ver resultados tan buenos que desearás ser aún mejor de lo que ya eres. El progreso es una droga sorprendente.
Finalmente, recuerda que la disciplina es una fuente de poder. Es el motor que te ayuda a entender y explorar tus habilidades, tus capacidades y las oportunidades que te ofrece la vida. La disciplina no es aburrida, es la libertad de dedicar toda tu energía a crear algo importante y hermoso.
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