Si necesitas un cambio de mentalidad, busca a través de la siguiente lista de sugerencias, y luego, tan rápido como sea posible, pon alguna en práctica. Probablemente puedas mejorar el día de alguien más en menos de 2 minutos, y podrías dar un giro a tu día al mismo tiempo.
10 Ideas Para Mejorar Tus Días:
1. Escribe una nota a tu hijo y escóndela en su lonchera. Un chiste para compartir con sus amigos y un “te amo” pueden ser de gran aliento durante un día de escuela.
2. Envía suministros extra para tu profesor favorito. Muchos profesores usan su dinero para abastecer sus salones de clase. Si tienes excesos de algo en casa—pañuelos desechables, alcohol en gel, bolsas plásticas, notas autoadhesivas y artículos de escritorio, siempre serán útiles—ponlos en la mochila de tu hijo con una breve carta de aprecio. ¿No tienes hijos en edad escolar? Pasa por la recepción de tu escuela primaria local con una bolsa de suministros. El personal hará buen uso de tu obsequio.
3. Llama a un amigo durante tus viajes cortos. Está bien si no contesta. Deja un mensaje corto diciendo que estuviste pensando en él o en ella y que esperas que tengan un día fantástico.
4. Haz el trabajo sucio. Ya sea que prepares la primera jarra de café, vacíes el lavaplatos o rellenar la copiadora, cada casa y oficina tiene una tarea que todos quieren evitar. Hoy, sé la persona que se encargue de ella con una sonrisa.
5. Halaga a un compañero de trabajo. A veces, la oficina puede sentirse como un completo caos. Hoy, encuentra a alguien que creas es poco apreciado y ofrécele un halago específico y palabras de ánimo.
6. Di gracias. Cuando estamos apurados, puede ser fácil pasar rápidamente de un lugar a otro. En lugar de eso, detente por unos pocos segundos en la tienda, la ventanilla del banco, o donde tengas que hacer algo, mira a los ojos de la persona detrás del mostrador, sonríe y di gracias.
7. Deja una propina generosa o inesperada. Si eres lo suficientemente afortunado para tener algunos billetes extra en tu billetera esta semana, ¿por qué no compartirlos? Mejor aún si lo haces con una sonrisa y un sincero agradecimiento.
8. Dale un toque especial a la cena. Esto no tiene que ser complicado o agotador. Haz lo que ya tenías planeado, incluso si se trata de servir la sobra de la noche anterior, pero dale un pequeño sacudón. Usa buenos platos. Sirve el agua en copas. Pasa un minuto extra armando el plato.
9. Ten algo de diversión espontánea y simple. Esta noche, después de trabajar o hacer la tarea, saca un juego de mesa favorito o un juego de cartas y propón un juego familiar. ¿Corto de tiempo? Elige una canción graciosa y ten una fiesta bailable en la cocina. ¿Solo en casa? Sube el volumen y baila de cualquier modo.
10. Expresa gratitud. Quizá tengas una rutina de escribir las cosas por las que estés agradecido al terminar el día. Si algo de tu gratitud está dirigida a otras persona, ¿por qué no hacerle saber de ello? Llama a una de esas personas o envíale un mensaje de texto para dejarle saber cuán importante es para ti.
Éstas son pequeñas acciones, pero pueden tener un gran impacto en ti y en los demás. Podrías no ver el resultado, pero el solo saber que pudiste haber ayudado a traer un poco más de alegría es razón suficiente para sonreír.
¿Cómo agregarás un poco de alegría a tu rutina diaria?

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