Sin importar cómo definas la “influencia”, si quieres desarrollar tu influencia y obtener mayor éxito a nivel personal o profesional a cambio, deberías considerar los siguientes atributos importantes:
1. Capacidad y Credibilidad.
Si quieres forjar influencia, echa un vistazo al hombre o la mujer que está en el espejo y observa claramente qué valor aportas en tus actividades diarias. ¿Eres un aficionado o has desarrollado habilidades empíricas en un campo laboral? ¿Te apalancas de tus habilidades y conocimientos para beneficiar a otras personas? De ser así, ¿el beneficio que aportas es reconocido, respetado, y celebrado por otros? No es suficiente que guardes tus habilidades y conocimientos en tu cabeza, tus contribuciones deben ser palpables y muy apreciadas por otras personas.
Cuando el inversionista, filántropo y magnate de los negocios Warren Buffett ingresa a una habitación, no hay duda de su capacidad para lograr lo que se proponga. Él sabe lo que hace y se enorgullece de ser un líder consumado. ¿Cómo es su historial laboral? Ejemplar. Él es muy conocido por su capacidad inigualable de asesorar y sorprender al mundo con nuevas tendencias en el mercado, su capacidad y credibilidad hablan por sí solas.
2. Confianza.
Incluso si tienes capacidad y credibilidad, si no tienes fe en ti mismo siempre será difícil convencer a alguien más de que tenga fe en ti. No obstante, no confundas arrogancia con confianza. La confianza es la luz en tu interior que atrae a los otros hacia ti, inspirados por tu confianza y credibilidad. Por otro lado, la arrogancia se distingue por una actitud pretensiosa evidente y que rápidamente aleja a las personas. Cuando estás seguro del valor que aportas, no hay necesidad de exagerar.
Cuando Barack Obama, el ex presidente de los Estados Unidos, ingresa a una habitación, indudablemente personifica la confianza imperturbable. Su comportamiento convincente, denotado por un poderoso sentido de seguridad, es magnético. Ampliamente conocido por su notoria capacidad de influir en otros al usar su capacidad, credibilidad y confianza, Obama ha logrado convertirse en un ícono mundial.
3. Compasión.
Tener todas las cualidades mencionadas hasta ahora no te libra de ser compasivo. Para poder influir en otras personas, ellas deberían saber que les importas. Después de todo, “a la gente no le importa cuánto sabes hasta que saben cuánto les importas”. Esa frase se aplica especialmente a la capacidad de influir en otros.
Ésa es una de las principales razones por las que Oprah Winfrey es una celebridad tan querida por el público. Si bien ha aportado mucho a su audiencia con su liderazgo a través de los años, la gente la admira y ama más por su compasión hacia los demás, expresada a través de su filantropía. Ella realmente se preocupa por la gente, y como resultado, su compasión le ha generado una enorme legión de fanáticos.
4. Carisma.
Los líderes carismáticos suelen ser los más influyentes. Crear relaciones es una herramienta poderosa que puede ser aprovechada para conectarte con prácticamente cualquier persona. Como humanos, tenemos el deseo innato de sentirnos conectados con otras personas. Sin embargo, ese deseo no siempre se refleja en las interacciones diarias.
Desarrollar carisma requiere de enfocarse intencionalmente en los demás en lugar de enfocarte en ti mismo. Cuando las personas se sienten conectadas contigo y tu visión, es mucho más probable que se unan a tu causa y te apoyen.
5. Coherencia.
Si tienes algunas ‘manchas’ cuando te presentas ante otras personas, tu marca personal carecerá de credibilidad y no tendrás la capacidad de generar influencia. La coherencia es la clave para ser influyente, porque muestra la mejor evidencia de tus capacidades. Si de vez en cuando rindes a tu máxima capacidad pero normalmente rindes a un nivel promedio, serás conocido como una persona promedio. La gente necesita saber que puede contar contigo cuando dices que harás algo, al punto de que reflejes excelencia; de lo contrario, tus esfuerzos serán inútiles.
Floyd Mayweather ha desarrollado una reputación impecable por su excelencia en el mundo del boxeo, no sólo por sus habilidades destacadas, sino también por su coherencia. Él entrena constantemente con una envidiable ética de trabajo, y realiza un tremendo esfuerzo físico y mental para lograr cada victoria. Tanto sus rivales como sus fanáticos saben muy bien de sus esfuerzos.
¿Estás listo para generar influencia? De ser así, trabaja para dominar estos atributos clave para incrementar tu éxito personal y profesional.

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