¿Por qué pierdes el tiempo? Esto sucede porque tu vida es muy monótona. Siempre estás rodead@ de las mismas actividades en la universidad, el colegio, el trabajo, y al cabo de un tiempo, te cansas y te aburres de la misma rutina, las mismas obligaciones, o tener que hacer el mismo trabajo arduo una y otra vez, lo que es extenuante, consume tu tiempo y no genera ningún placer.
A pesar de que todo tu trabajo arduo servirá para lograr algo grande, tu cerebro ve ese trabajo como un problema, porque hacerlo te cansa, y siempre ten en cuenta que la función de tu cerebro es mantenerte viv@, saludable y feliz, no trabajar extremadamente duro por tus metas y sueños, ésa es una decisión que tu mente consciente ha tomado. Si estuvieras viviendo en el año 500, posiblemente tu mente consciente hubiera tomado otra decisión, pero en esta época, entendiendo cómo funciona el mundo y lo que son los deseos, tu mente consciente ha decidido lograr algunos objetivos en particular para hacer realidad esos sueños. Esos objetivos en particular son lo que conocemos como metas.
Si ahora te preguntas: ¿por qué no estoy trabajando? ¿por qué normalmente no me siento motivad@? ¿por qué no tengo ganas de trabajar?
Es porque tu cerebro odia todo eso. El trabajo es presión, y tu cerebro se da cuenta de eso, por lo que te sugiere relajarte con ideas como: Piensa en la chica que viste ayer, revisemos qué hay en YouTube, veamos qué hay en Instagram / Facebook, hablemos por WhatsApp… Cuando comienzas a hacer cosas que te relajan, te sientes feliz, libre de la presión de trabajar arduamente, y haces que tu cerebro se relaje al darle entretenimiento.
Te sientes viv@ y emocionad@ porque estás riendo y disfrutando, algo que tu cerebro piensa que es saludable. Por esta razón, al entrar en ese estado de ánimo de felicidad, no quieres que esa sensación se detenga. Sin darte cuenta y sin preocuparte por el paso del tiempo, comienzas una maratón de distracciones que incluye Whatsapp, Instagram, Facebook, YouTube, páginas web, memes, mensajes de texto, etc., y a pesar de que lo haces a diario, nunca te aburres de hacerlo, porque todos los días hay contenido nuevo que te mantiene pegado a la pantalla de tu teléfono durante horas. Tu cerebro cree que la felicidad y las risas son mucho mejores que el estrés y la presión de trabajar duro.
Por esta razón, te encuentras diariamente sentad@, distraíd@ o riéndote todo el día, viendo, compartiendo o consumiendo horas y horas de ‘basura’ que se repite automáticamente, y dado que se repite automáticamente, ni siquiera estás aprendiendo algo nuevo. Te acostumbras a ver el mismo tipo de contenido una y otra vez porque ésa es tu zona de confort.
En cierto modo, la definición de zona de confort no está limitada a un espacio físico, también podría ser un espacio virtual dentro de la internet en donde encuentras confort, podrían ser Vlogs, páginas web, aplicaciones, canales de noticias… estos son tus nuevos lugares para pasar un buen rato, y desperdicias horas y hasta días en estos lugares. Ésa no es una decisión consciente, sino un hábito que creaste.
Te has entrenado de forma subconsciente para visitar estos espacios todos los días. ¿Cuántos vídeos de entretenimiento ves al día? ¿Defines la cantidad de tiempo antes de empezar a ver esos vídeos? No, simplemente eliges un vídeo y te pierdes por horas viendo más contenido similar. ¿Dónde queda tu autocontrol? En este caso, no existe, porque estos no son espacios físicos a los que alguien te podría impedir frecuentar.
Otra razón por la que no detienes esto o no puedes detenerte es porque no existe un límite para la felicidad. ¿Alguna vez escuchaste a alguien decir: “bueno, ya tuve suficiente felicidad y positivismo”? Mientras más tiempo frecuentes esos espacios, más tiempo estarás feliz, por esta razón es que esos vídeos tienen millones de vistas.
A partir de todo lo mencionado, uno podría decir: si ésa es tu vida, entonces deberías ser feliz, sin embargo, entras a estos espacios para evitar el estrés. Estás preocupad@, algo no está bien. ¿Qué podría ser?
Primero: Esa felicidad es momentánea. En el momento en que ese vídeo termina, dejas de estar feliz. Para seguir sintiéndote feliz, tienes que continuar viendo otros vídeos, lo que consume horas de tu vida.
Segundo: Sabes que tienes que trabajar para mantenerte. Tienes deseos que requieren de trabajo arduo para ser realidad. Quizá necesitas ganar respeto, reconocimiento, popularidad, estatus, y quieres poseer muchas cosas. Tienes sueños y ambiciones. Tienes una visión de cómo será tu futuro, tienes fantasías sobre la vida que quieres vivir. Todo eso está siendo postergado por tu hábito de escapar del trabajo para tener un poco de felicidad momentánea, y eso es lo que te preocupa.
Éstas son soluciones posibles para estas situaciones:
1. Tienes dos opciones: felicidad momentánea o trabajo arduo. Puedes administrar ambos, puedes abandonar una por completo, puedes hacer lo que quieras, siempre y cuando bases tu decisión en un análisis real de cuánto trabajo duro requieres para hacer realidad tus sueños.
2. Si estabas confundid@ por no saber por qué no podías trabajar, ahora sabes la respuesta, pero ésta es toda la ayuda que recibirás de otra persona en este mundo. ¿Quieres saber por qué? Porque todo el mundo tiene sus propios sueños, metas y problemas que atender.
3. Autocontrol. Necesitas decidir conscientemente cómo usarás tu tiempo. ¿Tengo tiempo extra para gastar en Instagram o Facebook? Ésa es una buena pregunta. Si te encuentras en medio de una maratón de fotos o videos, simplemente pregúntate: “¿no se supone que debería estar trabajando ahora?” Si la respuesta es sí, detén los vídeos, sal de la aplicación o página, o apaga el teléfono y comienza a trabajar, eso fomenta tu autocontrol. Es difícil hacerlo, porque tu cerebro te dirá que lo estabas pasando muy bien, y que el trabajo es aburrido y tedioso. Cuando eso ocurra, disciplina tu cerebro pensando en esto: “trabajar podría ser aburrido, pero necesito hacerlo por mi futuro”. Eso hará que tu cerebro deje de quejarse, recuerda que tú estás al mando.
Mientras más pronto hagas esto, mayores serán tus posibilidades de lograr todo lo que quieres. Esos creadores de contenido irrelevante que hoy sigues, serán olvidados y reemplazados en 10 años, y apenas podrás recordarlos, porque te habrás convertido en una persona diferente, con un gusto diferente por el contenido que consumes. Tu cerebro habrá evolucionado, no obstante, tu vida financiera, mental, material, emocional, y el estado físico que tendrás dentro de 10 años dependerá completamente de lo que decidas hacer aquí y ahora.
Si pudieras viajar en el tiempo y hablar contigo dentro de 10 años, probablemente tu Yo del futuro te grite que vayas a trabajar y arregles su vida. Lamentablemente, tu futuro está en manos de quien eres ahora, alguien que desperdicia su tiempo en Whatsapp, Facebook, Instagram, complaciendo a los demás y encajando en un grupo de amigos falsos y quién sabe qué otras cosas más. Nada de esto tendrá importancia en 10 años, pero tú probablemente seguirás viv@ y serás responsable de todos los errores que estás cometiendo ahora. Toma el control de tus acciones por el bien de tu futuro.
Eres asombros@, sólo que no te das cuenta por estar distraíd@ todo el tiempo.
¿Cuántas horas trabajarás hoy?

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