Antes de comenzar, es importante que entiendas un concepto: El crecimiento y la comodidad no pueden montar el mismo caballo.
Ésta es una lección que es muy útil para todo en la vida. Lo que más deseamos en la vida siempre exigirá que aceptemos la incomodidad y actuemos a pesar del miedo a fallar o a caernos de cara al actuar.
No existe reemplazo para el coraje, ni atajo para la valentía. Para ser la persona que necesitas ser y crear la vida que anhelas vivir, debes estar dispuesto a hacer cosas que te asusten, una y otra y otra vez.
No existe una fórmula mágica para liberarte del miedo para siempre. Tampoco te serviría de mucho si existiera una, sin embargo, hay cosas específicas que podrías hacer y que con el tiempo te ayudarán a sentir menos miedo y recuperar el poder que tus miedos suelen quitarte.
7 Pasos Para Controlar Tus Miedos
Los 7 pasos indicados abajo te permitirán fortalecer tu valentía con el tiempo, si los aplicas diariamente.
1. Saca tus miedos a la luz.
El miedo está insertado en nuestro ADN psicológico para ayudarnos a evitar situaciones que podrían causarnos dolor, lesiones, pérdidas o incluso, la muerte. El problema es que si bien existe para mantenernos a salvo, puede mantenernos demasiado a salvo, es por esta razón que debes reconocer tus miedos, de lo contrario, ellos te gobernarán.
El psicólogo suizo Carl Jung es reconocido por decir que “aquello a lo que te resistes, persiste”. Las cosas que ignoramos y que no reconocemos acerca de nosotros mismos encontrarán la manera de mostrarse, saboteando nuestro éxito cada vez que lo hagan. Al negar nuestros miedos o ignorarlos, se hacen más profundos, y su poder se hace más grande.
Así que, confrontar la verdad acerca de aquello que más te asuste es el primer paso hacia recuperar el poder que ese miedo te ha robado hasta ahora.
2. Toma el control durante las catástrofes.
Nuestra imaginación es maravillosa. Sin ella, los trabajos más hermosos de la humanidad nunca habrían sido creados. Aun así, cuando es alimentada por nuestros miedos, puede hacer que subestimemos nuestras capacidades y sobrestimemos las consecuencias negativas de hacer algo. Al convertir las sombras en monstruos, nuestra imaginación puede hacernos creer que el peligro nos acecha a la vuelta de cada esquina, y que estamos más seguros quedándonos donde estamos. Normalmente, nuestra imaginación tiende a crear situaciones catastróficas al enfocarse en lo peor que podría pasar. Ése es un hábito terrible, pero que puedes romper con este ejercicio.
Cuando te frustres con la idea de hacer algo fuera de tu zona de confort, trata de preguntarte: ¿qué es lo peor que podría suceder? Y luego, analiza la respuesta. Después, domina el miedo preguntándote: ¿qué podría hacer si eso sucediera? Repite este proceso para cada situación catastrófica que puedas imaginar; de esta manera, lograrás saber que incluso si sucediera lo peor (algo que es poco probable), eso no te mataría. En lugar de ello, ese suceso te permitiría crecer y avanzar a un siguiente nivel en tu vida a través del aprendizaje y el crecimiento que éste conlleva, lo que te haría más sabio, valiente y mejor de lo que eres ahora.
Finalmente, atreverte a exponerte ante esos monstruos imaginarios es menos atemorizante que pasar toda tu vida huyendo de ellos. Controlar tus miedos también abre un espacio que te permitirá preguntarte: ¿qué es lo mejor que podría suceder?
3. Llama a tu crítico por su nombre.
¿Quién eres tú para hacer eso? No sabes lo que estás haciendo. ¿Qué creerán los demás? Quedarás como un tonto. No sabes lo que estás haciendo. Apégate a lo que sabes hacer.
Nadie puede escapar de esa voz interior que suele ser nuestro peor crítico, que nos incita a actuar con precaución y nos inunda con pesimismo cada vez que tiene la oportunidad, sin embargo, todos podemos aprender a verla por lo que realmente es: La parte más primitiva de nuestro ser tratando de mantenernos a salvo. Sólo tiene una manera primitiva de hacerlo.
Cuando la voz del miedo en tu cabeza (o en la boca de tu estómago) está gritando, es porque se siente muy amenazada. Darle un nombre a tu miedo te ayudará a reconocerlo por lo que es. Una emoción, pero no es real, y no eres tú; y definitivamente, no merece tener el poder que te impide tener el papel estelar en tu propia vida.
No importa qué nombre decidas darle a tu voz interior, elige uno que te ayude a darte cuenta de que tú no eres el miedo, y que tu miedo no eres tú.
Así que la próxima vez que el miedo comience a recordarte todos los riesgos a los que te expones, reconoce su importancia, y luego, con toda la autoridad que puedas mostrar, déjale saber que tú eres quien está a cargo.
4. Reimagina el riesgo.
Jugar a no perder puede ser algo muy arriesgado. Los seres humanos somos excelentes imaginando qué tan mal nos sentiremos si corremos un riesgo y fallamos. Al mismo tiempo, somos pésimos imaginando cómo nos sentiremos dentro de un año si decidimos no hacer algo para mejorar la situación. Solemos enfocarnos en aquello que podría salir mal si salimos de nuestra zona de confort. Rara vez nos detenemos a considerar lo que arriesgamos si nos quedamos en nuestra zona de confort, y casi nunca somos realmente honestos acerca de esas consecuencias.
Puedes transformar tu miedo a correr riesgos al ponerte en los zapatos de tu Yo del futuro, e imaginar cómo te sentirás en los próximos años si permites que el miedo que ha socavado tus acciones hasta ahora continúe controlando tu vida. Imagínate viendo tu reflejo frente al espejo dentro de 5, 10, o incluso, 25 años de ser dominado por tus miedos. Pregúntale a tu futuro yo: ¿cuánto te ha costado vivir dominado por el miedo?
La mayoría de las personas cuando llegan a su lecho de muerte se arrepienten de no haber corrido los riesgos necesarios para tener una vida más plena, así que no descuides el alto costo de la inactividad. Además, ten en cuenta que las cosas que no están funcionando ahora en tu vida, no mejorarán si no haces algo al respecto; de hecho, empeorarán con el tiempo. Jugar a no perder puede resultar muy costoso para tu salud, riqueza, carrera, relaciones y familia. Transforma tu miedo, y tu futuro yo te lo agradecerá.
5. Despierta tu guerrero interior.
La capacidad para lograr la grandeza reside dentro de cada uno de nosotros, sin excepciones. Es sólo que algunos de nosotros hemos estado viviendo en una historia sobre nuestra propia incapacidad por tanto tiempo que hemos llegado a ignorar nuestro lado más valiente.
Pero no tenemos por qué seguir viviendo de esa manera, sólo se necesita cambiar nuestra fisiología para debilitar las fuerzas del miedo y reconectarte con tu guerrero interior. ¿Cómo hacerlo? Bueno, prueba con este pequeño experimento:
Párate (o siéntate) derecho, como si una cuerda estuviera jalando de tu cabeza, de tal modo que te veas alto y fuerte. Lleva tus hombros hacia atrás. Sonríe ligeramente. Levanta tu mentón y mira gentilmente hacia arriba. Endurece los músculos de tu abdomen. Separa tus pies a la altura de tus hombros. Realiza tres respiraciones profundas y recuerda (o imagina) un momento en el que sentiste que podrías dominar al mundo. Cuando te sentiste fuerte, capaz, confiado, con un propósito, imparable. Realiza tus respiraciones sintiendo esas emociones. Aprieta los puños por cinco segundos para asociar esa sensación con esa acción y así puedas revivirla cada vez que cierres los puños con esa fuerza.
Ahora, conectado a tu versión más valiente, imagínate haciendo aquellas cosas que necesitas hacer para lograr lo que más anhelas, para hacer aquello que ha estado oprimiendo tu corazón durante demasiado tiempo. ¿Qué es lo que deberías hacer? ¿Dónde estás? ¿Con quién estás? ¿Qué estás haciendo? ¿Qué estás diciendo? ¿Qué estás creando? Imagínate actuando de forma osada y lleno de confianza. Imagina cómo reaccionarían las personas que te rodean ante una persona que conoce su propio valor y que sabe qué es lo que quiere, alguien a quién admirar, a quién respetar, y con quién asociarse.
Siente el poder de ese momento, abrázalo, recuérdalo, apodérate de él. Ahora, prepárate para usarlo.
6. Arriésgate, da el primer paso.
A lo largo de nuestras vidas, todos tenemos momentos en los que debemos dejar de lado la seguridad del lugar que ocupamos y aventurarnos hacia la incertidumbre del futuro. Ese momento requiere de coraje, mucho coraje, sin embargo, mientras más te atrevas a correr riesgos, más pronto tendrás ‘suerte’.
Siempre fallaremos más por timidez que por atrevimiento. Nunca habrá un momento ‘perfecto’ para cambiar, toma la oportunidad y avanza hacia el futuro que te está esperando. El mejor momento para hacerlo es ahora.
Al atreverte a avanzar, al menos un paso hacia aquello que anhelas, envías una señal a tu mente y al universo de que tus intenciones de crear un futuro y mejor y diferente a tu pasado son serias.
No esperes a ser descubierto. No esperes a ser un maestro. No esperes a que te den permiso. No esperes que el universo te envíe una señal, o a la persona correcta a tocar tu puerta. Sobre todo, no esperes a estar 100% seguro de que no fallarás antes de dar tu primer emocionante y escalofriante paso hacia el futuro que deseas.
Simplemente empieza a avanzar. De inmediato. Ahora mismo. El universo hará su parte, pero tú tienes que hacer la tuya.
7. Entrena tu valentía.
Si no has levantado pesas desde hace algún tiempo (o nunca), levantar 2 kilos podría llevarte a tus límites, pero si entrenas todos los días, con el tiempo, esos 2 kilos se sentirán livianos, y pronto estarás buscando pesas de 4 kilos.
Lo mismo aplica a tu valentía, considérala como un músculo. Si te mantienes practicando y no permites que la incomodidad te desaliente de actuar, con el tiempo, esos actos de valentía iniciales se volverán menos intimidantes, y te encontrarás haciendo cosas más grandes y valerosas con menos esfuerzo del que esperabas.
Eso es porque la valentía es una habilidad, y como todas las habilidades, se puede aprender y dominar, sólo requiere de compromiso y esfuerzo. Al sentirte más cómodo al estar incómodo, muy pocas cosas podrán asustarte. Actuar de manera valerosa y temeraria es lo que te hace perder los miedos.
Finalmente, siente tus miedos, pero sé valiente y actúa a pesar de ellos. Para obtener lo que más quieres en la vida, sólo tienes que decidirte a vencer tus miedos, y ahora sabes cómo hacerlo. Ve y obtén la vida de tus sueños, AHORA, no mañana.

Publicar un comentario