Aquí te presentamos algunas sugerencias para dejar atrás rápidamente el mal humor:
Mira fotos de niños, amigos o mascotas que generen una respuesta alegre en ti. Una vez que elijas una foto, enumera algunas razones por las que la foto te hace sentir felicidad—quizá te recuerde algo divertido o reconfortante. Existen estudios que indican que pensar en eventos pasados y experiencias sensoriales puede generar las mismas emociones de alegría.
Comienza tu día con una declaración positiva acerca de ti, pero que tenga sustento en hechos. El diálogo interno educativo o motivador es inspirador debido a que lo que pensamos influye en nuestras acciones y emociones. Nota que dijimos “que tenga sustento en hechos” por una buena razón. Si dices “soy el padre perfecto, en todo sentido” podría ser cierto, pero si estás de mal humor, es probable que no te creas a ti mismo. Un mejor ejemplo: “soy un padre excelente porque traje a mi hija al parque después de la escuela y vi lo feliz que estaba”. Mientras más específica sea la declaración, es más probable que creas en ella—y mayores son las probabilidades de que te ayude a sacudirte del mal humor.
Elogia a tres personas cada día. Las investigaciones muestran que ganarás más amistades y confianza al hacerlo, debido a que los elogios a menudo son devueltos. ¡Así que empieza un ciclo de felicidad!

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