5 Hábitos De Los Grandes Líderes Que Estás Pasando Por Alto

Hábitos de grandes líderes

La mayoría de los líderes quieren ser grandiosos en lo que hacen, pero muchos no logran serlo. ¿Por qué?
¿Qué hacen los líderes grandiosos que los no tan grandiosos no hacen?

Hay muchos ingredientes en el gran liderazgo: habilidades organizacionales, comunicación efectiva y aspectos del carácter como el coraje, confianza y claridad; pero si bien cada uno de estos ingredientes es importante para un liderazgo grandioso, ninguno de ellos es el punto de partida. Para que un líder sea realmente grandioso, debe comenzar con sus hábitos personales—porque los hábitos personales adecuados crean una base apropiada para las habilidades y aspectos del carácter que mencionamos anteriormente.


Estos son cinco hábitos personales que pueden mejorar enormemente tu liderazgo. Lo que hace esta lista diferente a otras es que varios de estos hábitos son pasados por alto.

1. Los grandes líderes se lideran a sí mismos primero.

Este hábito es tan mencionado que casi se considera un cliché del liderazgo, pero ¿has considerado el por qué crea grandeza? No es por lo que crees.

La creencia popular es que los mejores líderes se lideran a sí mismos primero porque sus equipos nunca irán más allá de donde el líder se encuentre, pero esta razón no es la principal para los grandes líderes. La razón principal de que los líderes se lideren a sí mismos primero es su compromiso inquebrantable a ser la mejor versión de sí mismos, su pasión de ser grandiosos ante cualquier situación, y es algo que siempre buscan hacer antes de ganar reconocimiento, títulos o posiciones de poder. No pueden considerar vivir de otra manera, y este hábito es lo que da grandeza a su liderazgo. En lugar de liderarse a forzar un resultado, se lideran a sí mismos desde una profunda convicción de que ser grandiosos en cada situación es una recompensa en sí, y esta convicción es lo que se esparce por su organización.

2. Los grandes líderes son brutalmente honestos consigo mismos.

La palabra clave aquí es “brutalmente”. No brutalmente en el sentido literal de la palabra, sino en un sentido transparente y honesto. Se rehusan a escapar de una evaluación honesta. De hecho, hacen exactamente lo opuesto—van en busca de comentarios y sugerencias. Porque ellos conocen y aprovechan la verdad brutal que reciben, ya sean virtudes o defectos, esto les permite experimentar libertad para perseguir sus mejores versiones y mejores trabajos.

3. Los grandes líderes se toman el fracaso como algo personal… de algún modo.

Probablemente hayas escuchado que el fracaso es parte inevitable del proceso de aprendizaje, por lo tanto, necesitas aceptarlo y no tomarlo de forma personal. Dicho esto, un hábito que separa a los grandes líderes de los líderes promedio es que los grandes líderes SÍ se toman el fracaso como algo personal. Sí, se dan cuenta de que el fracaso es parte del proceso de aprendizaje, pero aún así lo odian, y dado que odian tanto fracasar, reconocen sus errores más rápido; y las lecciones que los grandes líderes aprenden del fracaso se instalan profundamente en sus almas. Aprenden rápidamente y dejan su fracaso en el pasado. Si bien nunca dejan que el fracaso los defina como líderes, se vuelven mejores que la mayoría porque permiten que el fracaso los redefina.

4. Los grandes líderes siempre están edificando y nunca están demoliendo.

¿Cómo puede ser esto posible? Los grandes líderes son quienes realizan el trabajo sucio de despedir gente, criticar rendimientos bajos y tratar con los conflictos internos de la organización. ¿Cómo puede un líder siempre estar construyendo si a veces tiene que meterse en el lodo? Simple. Ellos edifican a las personas al darles el mayor regalo que un líder puede dar: el regalo de la honestidad amable.

Por ejemplo, si un miembro del equipo no está rindiendo a la altura de lo que se espera porque no es la persona adecuada para realizar el trabajo o para la organización, ¿cuál es la mejor forma en la que un líder puede empoderar a esta persona? Siendo honesto sobre la situación, sin embargo, la clave es ser amablemente honesto, no despiadadamente honesto. Ser amablemente honesto significa que un líder evita pensar mejor de sí mismo de lo que debería pensar, mientras que habla de forma sincera con el miembro del equipo sobre la situación, y ayuda a esa persona a crear una estrategia con sus próximas actividades. Aunque la honestidad amable no siempre sea bien recibida, esto no afecta el valor del regalo, sigue siendo el mejor regalo que un líder puede dar, porque le permite decir la verdad de forma gentil a las personas y las empodera para buscar las mejores soluciones.

5. Los grandes líderes asumen su responsabilidad todo el tiempo.

Jack Canfield expresó una fórmula durante una de sus presentaciones: e+r=R. (evento más respuesta es igual a Resultado). Probablemente creas que los resultados que obtienes en la vida dependen de los eventos que suceden cada día, no obstante, la realidad es que tus resultados son fruto de la forma en que respondes a un evento. Repitamos eso: tus resultados son fruto de la forma en que respondes a un evento. Si quieres ser exitoso en la vida, no debes dejar que los factores externos te controlen. Si quieres ser exitoso, debes ser responsable de cómo respondes ante lo que sucede en tu vida.

Del mismo modo, cuando los líderes lideran usando la fórmula e+r=R, están empoderados para enfrentar cualquier situación buena o mala y convertirla en un resultado favorable a través de cómo responden ante la situación. Incluso pueden convertir las más grandes adversidades en sus mayores ventajas.


¿Eres un líder? ¿Quieres pasar de causar un impacto promedio a un gran impacto? Comienza con tus hábitos. Desarrolla hábitos personales sólidos y el resto de los elementos para liderar con grandeza tendrán la base adecuada para aprovecharlos.

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