El mundo se está moviendo cada vez más rápido, y la velocidad del cambio sólo seguirá incrementado. Es desafiante para nosotros reconsiderar lo que hacemos y cómo lo hacemos—reconsiderar cómo actuar como un líder en el futuro. Es desafiante para nosotros desarrollar un nuevo sistema operativo para el éxito y aprender a liderar movimientos, para ayudar a que nuestros equipos se sientan lo suficientemente seguros como para pensar, innovar y ser curiosos para buscar nuevas soluciones. Es desafiante para nosotros influenciar el cambio.
Éstas son cinco maneras de ser más influyentes:
1. Crea conexiones evolutivas.
Las conexiones que creas son las que decidirán si tienes éxito o fracasas. En nuestro mundo escaso de tiempo, interactuar con un selecto grupo de personas, trabajar con ellas y crear planes estratégicos para triunfar tiene que ser una prioridad. No se trata de la cantidad, sino de encontrar a las personas que piensen de formas afines a uno, y que entiendan lo que quieres lograr. En esa situación, es posible crear conexiones evolutivas: un grupo selecto de personas aportando ideas de calidad, creando nuevas perspectivas, llevándote más lejos de lo que podrías llegar solo, apoyándote y sintiendo un gran placer al verte triunfar.
2. Lidera y acepta la diversidad.
Liderar—ver el potencial en nuevas conexiones, en la inteligencia colectiva—es parte del arte de la influencia. Al entender eso y trabajando en equipo, creamos oportunidades—respetando la variedad de capacidades de los demás, aceptando el valor de sus puntos de vista y valorando las relaciones con personas en otras industrias. Liderar se trata de liderar ‘con’ en lugar de liderar ‘para’, se trata de liderar hacia y no en contra de las oportunidades para triunfar.
3. Marca tu propio ritmo.
Cada decisión y acción que tomamos, cada palabra que decimos, tiene la capacidad de influir en otras personas y en sus decisiones. ¿Qué significa para ti “ser responsable de tus decisiones”? ¿Se trata de tomar X decisiones en X día, o de hacerte responsable de quien eres? ¿Te haces cargo de tus habilidades, tus defectos, tus valores y tus sueños? ¿Te haces cargo de tus excusas y tus vulnerabilidades? ¿Estás a cargo de tu vida, o tu vida está a cargo de ti? Todos somos individuos únicos puestos en este mundo para brillar. Tus puntos de vista son únicos para ti, tu pensamiento es un don, y eso te hace importante—tú eres una parte integral de crear un cambio e influir en otros.
4. Desaloja la complacencia de tu vida.
Tú tienes que ser tu mayor competidor, así que asegúrate de que tu primer análisis de tus competidores siempre sea a ti mismo. Mejora tus metas, esfuérzate a hacer más y ser mejor. Haz las preguntas difíciles: ¿Estás en el camino al éxito, o estás estancado por las críticas, o quizá te estás deteniendo tú mismo al dudar de tu capacidad? Echa un poco de combustible a tu fuego interior y haz que el fuego llegue al cielo.
5. Habla y colabora abiertamente.
La verdadera influencia necesita un componente vital: que hables. Puedes ser más influyente si colaboras abiertamente y voluntariamente, con honestidad y transparencia. Tienes la capacidad de influir en una persona, varias persona o muchas personas—tu equipo, tus colegas, tus líderes, tus hijos, tus amigos, tu familia. Si no hablas, no estás asomándote, siendo valiente, o mostrando tu voluntad de tener conversaciones valientes y contribuir a la experiencia colaborativa. No estás creando el espacio para obsequiar tu conocimiento, pensamientos, opiniones o experiencias a otras personas. No estás dando la oportunidad de que otros escuchen, aprendan y sean mejores.
Una cosa es segura: El mundo se está moviendo rápidamente. Si sigues sentado sin hacer algo, entonces, inevitablemente, perderás tu capacidad de influir en otros. Toma tu lugar en el mundo, hazte cargo de tu visión y lidérala, porque eso te da la oportunidad de influir a través de la inspiración en los demás, creando un movimiento a tu alrededor.

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