De hecho, la inteligencia emocional es tan importante que un estudio del Instituto Carnegie de Tecnología descubrió lo siguiente: el 85% del éxito financiero es generado por habilidades blandas, el 15% del éxito financiero se debe al conocimiento técnico, y que la gente prefiere hacer negocios con alguien que les cae bien y en quien confían, que con alguien en quien no confían ni les cae bien.
Al parecer, la inteligencia es lo que te llevó a donde estás. El trabajo duro y el desarrollo de las habilidades blandas son clave para llegar a la cima.
Éstas son las 8 cualidades que te podrían llevar a la cima:
1. Auto regulación.
Manejar exitosamente tus emociones significa que seas capaz de responder a las situaciones negativas de forma racional, en lugar de hacerlo de forma emocional. Tomarte tiempo para pensar antes de actuar es el primer paso hacia el éxito en cualquier área de tu vida.
2. Mentalidad orientada al crecimiento.
Las personas con una mentalidad orientada al crecimiento dan la bienvenida con los brazo abiertos a los desafíos y contratiempos. No sólo creen firmemente en su capacidad para dominar cualquier situación en la que se enfoquen, sino que también tienen un desempeño superior a quienes no tienen una mentalidad orientada al crecimiento, incluso si tienen un coeficiente intelectual menor.
3. Resistencia.
La inteligencia es admirable, pero ser incapaz de manejar las cosas que salen mal no lo es. Las personas resistentes aceptan que algo no funcionó y buscan una solución diferente—y exitosa—en lugar de sucumbir ante el fracaso.
4. Pasión.
Si bien el conocimiento suele ser un excelente punto de partida, la pasión implacable es un impulso garantizado para triunfar. Buscar lograr algo sólo porque eres bueno en ello—y no porque te apasione hacerlo—no te llevará a la cima.
5. Empatía.
Ponerte del lado de tu cliente o colega te permitirá generar entendimiento y reducir la tensión. Tener empatía es la diferencia entre decir “yo entiendo tu punto de vista” y decir “estás equivocado”, algo que inevitablemente creará problemas.
6. Minuciosidad.
Las personas minuciosas son disciplinadas, complacientes y excelentes al planificar por adelantado. En lugar de asumir que ya saben todo lo que necesitan saber, se esfuerzan conscientemente para asegurarse de que así sea.
7. Apertura a la experiencia.
Si cómo y por qué funcionan las cosas te da curiosidad, y te entusiasma descubrir explicaciones, entonces tus probabilidades de ser exitoso son cuatro veces mayores a las de tus colegas y amigos con mente cerrada. Esto se debe en parte a la emoción real que sientes cuando tienes la oportunidad de aprender algo nuevo.
8. Habilidades sociales.
Puedes conectar con personas, trabajar bien en equipo, unir a las personas y mantenerte enfocado. Tener habilidades sociales implica más que sólo ser amigable—implica ser emocionalmente estable en cualquier situación, lo que finalmente se traduce en éxito.
Mientras que hay poca evidencia que sugiere que se puede enseñar a ser inteligente, los rasgos de personalidad pueden ser desarrollados y mejorados. Con dedicación y compromiso, puedes ser tan (o más) exitoso que cualquiera de tus competidores inteligentes.

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