Si estás en el negocio de atraer, influenciar, vender o liderar a otras personas, cómo te ves -tu apariencia física- dice mucho de la clase de persona que eres, cómo piensas y lo que eres capaz o incapaz de hacer.
Las personas no deberían juzgarte por tu apariencia, ¿cierto? Bueno, en realidad… ¡sí lo hacen!
Ya sea que te guste o no la idea, la gente emite juicios y saca conclusiones sobre ti en los primeros 10 o 15 segundos que te conocen, basándose únicamente en cómo te ves. Te guste o no, cómo te ves en el exterior dice mucho de quién eres en el interior. Nuestro cuerpo es un anuncio publicitario sobre nuestro desarrollo personal. Todos los hábitos, comportamientos, elecciones, disciplinas (o la falta de ellas) se manifiestan en nuestro cuerpo.
Ésta es una buena pregunta a considerar: si tu cuerpo es la publicidad de tu desarrollo personal, tu tarjeta de presentación y tu propio comercial de 15 segundos, ¿qué está comunicando? Echa un buen vistazo en el espejo y determina si lo que ves es el mensaje que quieres transmitir. Puede que sea muy directo y duro de aceptar, pero ésta es la realidad de la vida.
Si quieres atraer a tu negocio personas comprometidas, dedicadas, disciplinadas y coherentes, tú eres el primero que tiene que exhibir esas cualidades; y te guste o no, cómo te ves, tus resultados físicos, son la demostración de esas cualidades en ti.
Por esta razón, te exhortamos a tomar tu condición física con más seriedad. Si no lo haces por el simple beneficio de vivir por más tiempo, verte más joven y sentirte mejor, hazlo porque atraerás a más y mejores personas a tus negocios y emprendimientos.
Para obtener más consejos sobre cómo erradicar malos hábitos e instalar nuevas rutinas simples que te acompañaran de por vida, puedes revisar la información contenida en el libro "Los Puntos Clave de: El Efecto Compuesto"; en él también se entrega un sistema especial para mantenerte motivado y persistente.

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