Cómo Vencer La Pereza y Dejar De Comer Por Ansiedad


Cómo vencer la pereza
Actualmente, gracias a la revolución de Netflix, ver temporadas completas de series de televisión en un solo día es algo normal, incluso algo obligatorio en algunos casos. Existe una mentalidad colectiva que dice “si todo el mundo lo hace, no deberías sentirte mal por hacerlo”, aunque cada vez que terminas de ver una temporada completa de una serie, sueles terminar sintiéndote más estresado que cuando comenzaste a verla.

De hecho, un estudio publicado en el “Journal of Communications” encuestó a 471 personas, y aquellas que vieron TV después de trabajar no describieron su experiencia como una actividad relajante, sino más bien como una manera de procrastinar. No se beneficiaban de su tiempo libre porque lo dedicaban a “ver televisión”, y según otro estudio de la Universidad de Texas, ver maratones de series es un comportamiento adictivo para quienes no tienen la capacidad de autocontrolarse. Ver maratones de series también está asociado a la depresión y la soledad, y ninguna de estas actividades está relacionada con la productividad o la motivación.

Otra manera en que las personas sobrellevan el estrés es a través de la comida. De acuerdo a estudios realizados por la Clínica Mayo, no son los eventos negativos que surgen en la vida, como por ejemplo un divorcio o la muerte de un ser querido, los que hacen que una persona coma por ansiedad, sino los pequeños problemas que surgen en la vida diaria de las personas, ya sean conflictos de pareja o en el trabajo, dificultades financieras, fatiga, e incluso, problemas de salud. Una vez que comienzas a comer, sientes que ya te defraudaste, entonces, ¿por qué no seguir comiendo?

El comer por ansiedad y ver maratones de series suelen ser actividades que van de la mano. Quizá empieces viendo un capítulo de una nueva serie mientras comes una botana, y sin darte cuenta, termines viendo toda una temporada y te hayas acabado una pizza mientras lo hacías, aunque nada de eso te sirvió para aliviar el estrés que sientes por algunas malas decisiones que tomaste en algún momento del día.

Claro que uno de los problemas que la mayoría de las personas tenemos al acudir a estos mecanismos de defensa es que en pequeñas dosis pueden ser efectivos. Engreírte con unas Oreos o dedicar 20 minutos a ver un episodio de tu serie favorita después de un día estresante puede ayudarte a relajarte y a aliviar ese estrés, pero cuando comienzas a usar estas actividades para procrastinar en lugar de aliviar tu estrés, surgen los hábitos que dañan tu salud física, mental y emocional, y esos hábitos son los más difíciles de romper.

Si algo de lo que leíste te parece familiar, evita sentirte culpable. Es posible romper ese mal hábito y encontrar formas más saludables de relajarte sin sentir culpa. Aquí te mostramos 5 maneras que podrían inspirarte.

5 trucos para ayudarte a vencer la pereza y dejar de vivir en el sofá:


1. Salir de casa.


Las investigaciones han demostrado que recibir una dosis de Vitamina D y entrar en contacto con la naturaleza ayuda a bajar los niveles de presión sanguínea—lo que no sólo te hará más feliz, sino también más productivo. Deja tus notificaciones de Instagram en el sofá y sal a caminar un rato desconectado de tus redes sociales. No necesitas entrenar para una maratón, así que evita sentir la necesidad de sobresforzarte al principio.


2. Cambiar de actividades.


Si necesitas consumir alguna clase de contenido audiovisual (casi todos lo necesitamos en estos días), prueba escuchar un Podcast en lugar de ver TV. Los Podcasts son de los pocos medios audiovisuales que te permiten hacer otras cosas mientras estás escuchándolos, y son más difíciles de consumir en grandes cantidades a comparación de tus series de TV favoritas. Elige un Podcast y mientras lo escuches, lava toda esa ropa que está acumulada en el cesto de la ropa sucia. Te relajarás y te sentirás productivo al mismo tiempo.


3. Usa tus manos.


En lugar de recostarte, trata de realizar alguna actividad que involucre usar tus manos, como por ejemplo, dibujar o tejer. Realizar actividades manuales ayuda a tu cerebro a relajarse y te hace sentir más en contacto con la realidad. Mientras menos vivas en tu cabeza, menos probable será que caigas en una espiral de actividades que fomenten la procrastinación.


4. Date un baño.


De acuerdo con el portal “health.com", bañarte te conecta con las épocas en las que te sentías menos estresado (en el vientre materno) y por ello reduce el estrés. Elige un jabón que te agrade y unas sales para baño que te relajen y sumérgete en ellas. Estos elementos tienen propiedades para reducir el estrés que también son buenas para el cuidado de tu piel.


5. Ten cuidado.


Si realmente necesitas relajarte sentado en el sofá viendo TV, hazlo con precaución. Trata de visualizar la sensación que tuviste la última vez que te sumergiste en la procrastinación y deja que ese recuerdo te aleje de permanecer todo el día sentado en el sofá. Además, asegúrate de tener preparadas pequeñas cantidades de comida saludable. Por ejemplo, evita tener cerca un paquete grande de galletas, lleva 3 o 4 galletas y ten al lado abundante fruta o algún otro alimento que no dañe tu organismo.



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